Biopolímeros en los senos: retoques estéticos, retoques violentos.



Biopolímeros, retoques estéticos
Biopolímeros, retoques estéticos
En la actualidad, la notoriedad de los Biopolímeros ha aumentado rápidamente, y no por ser un compuesto maravilloso que ayuda a las mujeres a verse mejor, sino por exactamente lo contrario. Derivados del petróleo -mayormente de origen vegetal-, han pasado a ser producidos sintéticamente para uso industrial. Su apariencia es aceitosa y transparente con una condición particular de no ser reabsorbibles por el cuerpo humano, una vez que son utilizados por los médicos para rellenos estéticos, generalmente en los glúteos y la cara.

Muchos son los beneficios que engañosamente aporta este material: economía, poco dolor al ser colocado, resultados inmediatos y el tan alcanzado estándar de Belleza que la mayoría de mujeres desea. Pero aún las más grandes bondades de los Biopolímeros no se comparan con las terribles consecuencias que tienen a las pocas horas de ser inyectados. 

¡El pasado no es excusa! Si bien antes no se contaba con otras opciones para realizar esos pequeños retoques, en la actualidad las campañas realizadas por las víctimas de ésta tendencia son bastante claras en lo que sucede en uno, cinco 10 años o incluso justo a las horas de haber sido colocado.

En la actualidad muchas mujeres son vocales con su experiencia, pero muchas otras guardan en su interior no solo un silencio profundo, sino un dolor y la incertidumbre de no saber si por algún dejo de vanidad, su salud podría estar totalmente comprometida. Los Biopolímeros se han convertido en un suplicio para las personas que alguna vez los alabaron, ahora es un martirio no saber a quién asistir para retirar este peligroso derivado de su cuerpo.

Sin conocer verdaderamente y a profundidad que sustancia están permitiendo dentro de su cuerpo, los hombres y mujeres se dejan llevar por las bondades que para otros usos si son completamente factibles. Pero no para retoques estéticos. Ni la rapidez del procedimiento, o el poco dolor de colocar una sustancia extraña en partes del cuerpo, ni lo económico que puede salir –aun tomando en cuenta todo lo que gastarían al tener que sacarlo-, son atractivos suficientes para dejarse llevar por esta peligrosa forma de cambio estético.

Un cirujano plástico experimentado, que pasó gran parte de su vida estudiando para salvar vidas y cuidar íntegramente del cuerpo humano, jamás recomendará a sus pacientes colocarse Biopolímeros.

Estos procedimientos vienen de la mano de personas no profesionales en el área de la salud, quienes incursionaron en el campo de la medicina estética comercializando este género de sustancias, inyectándolas en estéticas o peluquerías que no cumplen con los rigurosos estándares de asepsia y limpieza que amerita un procedimiento médico, aun cuando sea el más sencillo. 

A lo largo de los últimos años se ha desencadenado una ola de médicos cirujanos y personas víctimas de éstos tratamientos quienes han sido voceros sobre la verdad de ésta situación. Las consecuencias han llegado a ser fatales, producto de la carencia de información clara y precisa sobre los efectos de estas inyecciones. 

Este hecho, considerado un problema de salud pública, se presenta por no saber aspectos esenciales del tema, como el origen de la sustancia, su verdadero empleo, efectos secundarios que genera en el cuerpo humano, y la capacidad que tiene éste material de encapsularse y viajar por el cuerpo ocasionando un gran dolor y molestia al paciente. 

Complicaciones de los Biopolímeros
Complicaciones de los Biopolímeros
El silicón, los implantes blandos y duros, todas las prótesis y cualquier inyección puede llegar a tener su restricción de acuerdo a las organizaciones encargadas de regular los medicamentos a nivel internacional. Todos deben ser revisados y su tiempo de permanencia en el cuerpo regulado. Por esta razón cualquier procedimiento quirúrgico-estético, por muy pequeño que sea, debe ser supervisado por un profesional en un centro de atención especializada; no en una estética y mucho menos una peluquería. 

Al pasar del tiempo, las sustancias inyectadas van buscando salir a la superficie. ¿Cómo hacen esto si están dentro de la piel?. La respuesta es sencilla, a través de ella. Estos productos producen una reacción de rechazo llamada Reacción a Cuerpo Extraño, que desencadena una respuesta inflamatoria crónica, produciendo múltiples granulomas. El cuerpo humano es la máquina más perfecta y sabia de la tierra, y además los Biopolímeros hacen una reacción alérgica y adversa en la piel y ella misma trata de sacarlos a como de lugar. 

Esta lucha provoca que la piel se vuelva ligera, delgada y débil en muchos casos, en otros se vuelve dura y rígida producto de los tejidos tratando de repeler a los Biopolímeros, pudiendo llegar hasta ulcerarse. Una vez en el organismo esta sustancia podría presentar efectos desfavorables en un corto plazo, hablamos de horas después de inyectado. Ninguna persona que se haya inyectado Biopolímeros está completamente fuera de peligro, puesto que los síntomas inevitablemente van a aparecer, así sea algunos años después de su colocación. 

Según las encuestas, las inyecciones de ésta sustancia pueden aparecer al cuarto día de colocación, o incluso veinte años después de salir del consultorio. No hay un criterio específico en cuanto a la aparición de los efectos, pero se tiene la seguridad sobre su visibilidad tarde o temprano. 

Las complicaciones más frecuentes de los Biopolímeros son: 



  • Migración a otras partes del cuerpo: generalmente muy cerca de donde se realizó la inyección 
  • Infecciones en la parte afectada: por lo general resistentes a los antibióticos más potentes.
  • Muerte del tejido anatómico: luego de la infección, el tejido muere y debe ser retirado quirúrgicamente. 
  • Inflamación de la zona afectada y cercana. 
  • Edema. 
  • Cicatrices. 
  • Cicatrices con queloides. 
  • Ulceraciones. 
  • Eritemas. 
  • Los Hipopigmentaciones hiper. 
  • Endurecimiento del tejido. 
  • Fibrosis. 

Diferentes y reconocidos especialistas en el área de la cirugía plástica, han enfatizado que cuando los biopolímeros entran en el cuerpo, es sumamente difícil poder retirarlos completamente. Ellos acostumbran a expandirse a zonas cercanas y a encapsularse en tejido sano, que posteriormente debe ser retirado dañando aún más profundamente la piel.


Hugo antes y después de inyectarse aceite de bebé en el rostro (material sensible)







Han surgido estudios de profesionales en este campo, que ofrecen lo que puede ser como posibles soluciones para las personas afectadas por esta tendencia. Las víctimas incluso han manifestado buenos resultados después de haberse sometido a intervenciones quirúrgicas aún más complejas que las primeras, para retirar la sustancia de relleno.



Pero esto no quiere decir que éstos procedimientos sean los certificados como la única salida viable para el inconveniente, al que cada vez más mujeres se ven afectadas. Las soluciones se van presentando a medida que las complicaciones vayan creciendo, todo esto con el fin de evitar que más personas sean perjudicadas y que su salud se mantenga igual o mejor que antes de recibir los Biopolímeros.



La relativa novedad entre los médicos certificados, en cuanto a la solución de éstos conflictos, hace que cada vez más vayan surgiendo especializaciones en ésta área, brindando a los pacientes diferentes técnicas para su extracción, entre las que destacan el láser cirugías menos invasivas y una exhaustiva supervisión de la inflamación del área afectada, sumado a una extensa campaña de prevención y concientización sobre los temibles efectos secundarios de éste producto. 



Los Biopolímeros representan una amenaza para la salud del ser humano, como fue el caso de la modelo Brasileña Andressa Urach, quien estuvo en cuidados intensivos luego de inyectarse este material para aumentar los muslos. La modelo estuvo a punto de fallecer y ahora pasó a ser una vocera aguerrida sobre los peligros que puede llegar a tener esta moda. Andressa Urach es un símbolo público, una víctima conocida de lo que puede llegar a suceder con una pequeña inyección. Lo que prácticamente la llevó al borde de la muerte fue un choque séptico que padeció cuando efectuaban la intervención, y por la poca asepsia del lugar una bacteria ingresó a su corriente sanguínea. 



Lo más curioso de su caso, es que ella no buscaba aumentar tamaño, ni tener una figura distinta. Ella estaba sometiéndose a ese procedimiento para retirar un producto llamado Hidrogel, que se había inyectado hace más de 5 años y que le producía constante dolor. Además también había probado otra sustancia llamada PMMA, que quería retirar de su cuerpo para prevenir. 


Nadie dijo que ser victima de los Biopolímeros era algo fácil, o que estaba ligado a una culpabilidad propia. Viene dado en parte por la ignorancia de los pacientes y los “profesionales” que han visto de éste campo, una mina de oro que explotar. 

Los reveces psicológicos y los cambios en el cuerpo, la temeridad por no saber si podrán ser retirados satisfactoriamente y los altos costos luego de ser realizados los procedimientos, se han convertido en los principales retos que un grupo de cirujanos plásticos quiere enfrentar. 




Ser víctima de los biopolímeros no es nada fácil, sobretodo a nivel psicológico, pues bastantes personas entran en depresión, se sienten solas y no cuentan con el apoyo de otras personas. Muchas sienten vergüenza porque piensan que es su culpa lo que les sucedió.

Biopolímeros en los senos







#NoAlosBiopolímeros es un Hashtag que ha ganado popularidad en los últimos meses. En ellos, los médicos colocan imágenes de personas que se han sometido a la extracción de éstas sustancias y que les demuestran que luego de toda la penuria, si existe una salida.

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