Vidrio Templado, ideal para las aplicaciones donde predomine la seguridad y la estética



Vidrio templado
Vidrio templado
El vidrio templado es un tipo de vidrio de seguridad, procesado mediante tratamientos térmicos o químicos, con el fin de acrecentar su resistencia comparado con el vidrio normal.

Esto se logra comprimiendo las superficies exteriores, y tensionando las externas. Estas tensiones hacen que si llegara a romperse, se quiebre en pedazos pequeños granulares, en vez de dejar restos puntiagudos. Éstos tienen menos probabilidades de ocasionar lesiones. 

La principal desventaja que tiene como equipo de construcción es su debilidad. El proceso de templado aumenta su resistencia mecánica y térmica transformando al vidrio en un material de seguridad.

Aunque el vidrio es muy resistente a la compresión pura, su escasa resistencia a la tracción es la causa primordial de su ruptura. Para mejorar la resistencia estructural y al impacto del mismo, se recurre al proceso de templado. Consiste básicamente en calentarlo uniformemente hasta una temperatura superior a los 650°C (punto de ablandamiento) y después enfriarlo de forma brusca, soplando aire frío a presión controlada sobre sus caras. 

Resistencia del vidrio templado
Resistencia del vidrio templado 
La superficie se enfría de forma más rápida, mientras que la zona interior prosigue dilatándose. A consecuencia de este diferencial de contracción, el vidrio templado concentra zonas de energía, presentando un equilibrio inestable de tensiones (compresión en sus superficies y tracción en el interior), que le ofrecen una mayor capacidad para resistir tracción, así sea de origen mecánico o térmico.

Además de lo comentado previamente, adquiere otras propiedades esenciales. La resistencia a la flexión al templarlo aumenta desde 400 kp/cm2 hasta 1.200–2.000 kp/cm2, lo que equivale de 4 a 5 veces la resistencia de un vidrio normal. La resistencia al choque térmico (diferencia de temperatura entre una cara y otra generando su ruptura) pasa de 60°C a 240°C, por lo que es recomendado en puertas de hornos de cocina y lámparas de exteriores.

Para su fabricación existen 2 tipos básicos de hornos: 

De Pinzatura: Ya prácticamente en desuso por las marcas que dejan las pinzas que mantienen el vidrio verticalmente a lo largo del proceso.

Horizontal: Es el generalmente utilizado por la industria para vidrios reflectivos o de baja emisividad deben emplearse hornos horizontales provistos de sistemas de calentamiento por convección. La mayoría de hornos horizontales transportan el vidrio sobre rodillos cerámicos, y también se ha usado exitosamente un sistema de transporte que, a través de presión y vacío controlados, hacen flotar el vidrio bajo un techo cerámico plano. 

El vidrio templado se considera como un vidrio de seguridad para la construcción, y su empleo es recomendado en diferentes áreas susceptibles de impacto humano.

Principalmente se debe a que, en el caso de ruptura del paño, se quiebra el equilibrio de tensiones al que fue sometido a lo largo del proceso de temple, generando una liberación de energía que extiende el quiebre de manera rápida por todo el paño.

En consecuencia, el vidrio se desintegra en pequeños fragmentos de aristas redondeadas, que no ocasionan heridas punzantes o hirientes de consideración. Este patrón de ruptura es el que define la calidad de un vidrio templado. Cuanto más pequeño sean los fragmentos, mayor es su calidad.

Aplicaciones frecuentes de Vidrio Templado:

Son muchas las aplicaciones que tienen el objeto de proveer de seguridad a los mobiliarios y personas. La enorme resistencia del vidrio templado a los impactos mecánicos y sus consecuentes posibilidades estructurales favorecieron su implementación extendida en los escaparates de tiendas y comercios a lo largo de los pasados cuarenta años.

La posibilidad de sostener paños vidriados de grandes dimensiones con pequeños herrajes metálicos ha seducido a lo largo de décadas a los arquitectos que han multiplicado sus aplicaciones. El muro cortina, como superficie de vidrio ininterrumpida, puede concebirse y edificarse de muchas formas.

Puede estar total o parcialmente enmarcado, o pegado sobre la estructura a través de silicona estructural. La concepción del vidrio suspendido se ha transformado en un factor que aumenta la expresividad en la arquitectura, cediendo todo el estrellato a la estructura o a la reflexión del vidrio.

Se emplea frecuentemente en: equipamiento de oficinas, puertas internas y externas, ventanas, tapas de muebles, mesas, escaleras, divisiones de interior, recubrimiento de paredes y cerramiento de balcones. En los últimos tiempos, las obras arquitectónicas de determinada extensión contemplan los grandes frentes o fachadas flexibles suspendidas, que requieren herrajes concretos.

Su condición de vidrio de seguridad para áreas susceptibles de impacto humano ha tolerado el desarrollo de sistemas de baños fijos, corredizos, plegadizos, frontales o en esquinero. Para estos usos es posible templar vidrios traslúcidos o esmerilados (impresos tipo Stipolite o bien Martelé). Su gran resistencia a los cambios bruscos de temperatura deja su empleo en lugares con exposición a altas temperaturas, como visores y tapas de hornos.

Estallando un Vidrio Templado


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