Botox: El elixir de la eterna juventud




Botox, eterna juventud
Botox, eterna juventud 

Para nadie es un secreto que desde los orígenes de la humanidad, las personas han tenido un deseo en común, y es la eterna juventud. Este deseo se ha transportado a numerosas obras literarias, obras de teatro y relatos cinematográficos, la humanidad no ha parado y sigue en la búsqueda de la fuente de la juventud. 

La mayoría de las mujeres son quienes viven en la constante preocupación por verse bien y evitar a toda costa las temibles arrugas, miles de cremas se han creado para prevenirlas, tratamientos a base de hierbas o frutas místicas e incluso tratamientos caseros algo descabellados, todo con el único fin de que estas “paticas de gallo” no se noten. Las arrugas no son más que una marca que se produce en la piel por la realización repetitiva de un movimiento muscular o expresión fácil, a causa de esto algunas mujeres tratan en lo posible no sonreír o fruncir el seño. 


Gracias a todos estos mitos que se han creado alrededor de las “malignas arrugas” y de estos sacrificios tortuosos hechos por las mujeres, la medicina ha implementado la toxina botulínica para el tratamiento estético de las arrugas faciales debidas a la expresión y a los movimientos de la musculatura facial. 

La toxina botulínica es un complejo neurotóxico que actúa relajando la musculatura y de esto modo disminuir considerablemente la apariencia de las arrugas. Actualmente todos hemos oído hablar sobre el botox y sobre sus increíbles beneficios para hacer desaparecer a esas nefastas e indeseables arrugas, la medicina lo hace ver como el elixir de la juventud y lo que es aun más excitante es que para su aplicación no es necesario de un procedimiento quirúrgico invasivo. 

El botox funciona bloqueando la transmisión del impulso nervioso a nivel del músculo, lo cual produce su debilitamiento e interfiere por lo tanto con su función de contracción, de este modo, al estar el músculo en reposo, la piel que lo cubre se relaja y las líneas de expresión se suavizan y disminuyen progresivamente hasta incluso desaparecer por completo en algunos de los casos. 

Aplicación de botox
Aplicación de botox
El procedimiento para la aplicación de botox se realiza inyectando pequeñas dosis de la toxina botulínica o botox en los músculos que producen la línea de expresión. Posteriormente el cirujano plástico le pedirá al paciente que contraiga los músculos que van a ser tratados y, con una jeringa y una aguja muy delgada, infiltrará la sustancia. Es un procedimiento sencillo y poco invasivo, sin embargo debe ser realizado únicamente por un especialista en el área, con conocimientos en anatomía humana y en la dosificación para el tratamiento. 

El paciente luego de realizarse la infiltración deberá mantener una posición erguida durante unas 4 horas, hasta que la toxina se distribuya y actúe efectivamente en la zona de conexión del nervio con el músculo. De igual forma es recomendable realizar ejercicios de contracción muscular de las áreas tratadas, cada 15 minutos, entre 2 a 4 horas después de la infiltración con el propósito distribuir la toxina eficazmente. 

Este tipo de tratamiento por lo general no suele ser doloroso, a pesar de involucrar el uso de agujas, estas son muy pequeñas, en caso de presentarse dolor, este puede ser minimizado al enfriar la piel con hielo momentos antes de la inyección. 

Los efectos del tratamiento comenzaran a notarse a partir de los 5 o 10 días posteriores a la realización del tratamiento y los efectos del mismo tienen un periodo de duración de 4 a 6 meses. 

El tratamiento con botox puede ser utilizado principalmente en las líneas de expresión de la cara, es decir, frente, entrecejo, patas de gallo y cuello. No obstante, hay quienes lo utilizan para áreas como la nariz, para respingarla y en las axilas, en este caso para controlar problemas de transpiración, incluso es utilizado para aliviar y controlar la migraña, en 2013 en Venezuela fue aprobado por Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel el uso de toxina botulínica para tratar la migraña crónica. 

El tratamiento con botox es un procedimiento estético para nada sexista y su eficacia es igual tanto en mujeres como en hombres, incluso este es el tratamiento más utilizados por los hombres al momento de realizarse una mejora estética es su rostro. 

Como con todo procedimiento medico, existen numerosos temores con respecto a sus efectos adversos, pero a pesar de que la toxina botulínica es una toxina proteínica purificada producida por una bacteria, el botox no suele producir ni efectos colaterales adversos ni complicaciones de ninguna tipo, ya que las cantidades utilizadas para el tratamiento de las líneas de expresión son muy pequeñas y no llegan a esparcirse por el resto del organismo. 

Así que si estas pensado en realizarte algún tratamiento estético para ocultar o disminuir esas arruguitas, el botox es una de las mejores opciones, poca invasivas y de rápida recuperación que la medicina tiene para ofrecerte.


Bótox Antes y Después en la Cara | Resultados Lavinia



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