Impermeabilización de cubiertas con materiales bituminosos



El primordial inconveniente que sufren las cubiertas es el de las infiltraciones de agua. De hecho, en muchas oportunidades una cubierta no se repara hasta que no se encuentran infiltraciones en las casas inferiores, dejando que se vaya degradando con el tiempo hasta unos extremos que obligan a la fácil suplencia de la misma por carecer de cuidado.

Por su exposición directa y horizontal a la lluvia o la nieve, las cubiertas son las superficies más predispuestas a padecer infiltraciones de agua. Para evadir esta enfermedad, es necesaria la aplicación de productos que contribuyan a asegurar una total impermeabilización del área en oposición al agua. En este sentido, el mercado da ya una extensa diversidad de soluciones; siendo más o menos costosas y de más grande o menor calidad. Este procedimiento se aplica tanto en obras nuevas como en ampliaciones y reformas de edificios construidos.


¿Qué productos o sistemas de impermeabilización de cubiertas existen?

Materiales Bituminosos son aquellos materiales que en su composición contienen asfaltos naturales, betunes asfálticos de penetración, betunes asfálticos de oxidación o breas.


1. Láminas bituminosas

Además conocidas como láminas asfálticas. Probablemente se trate del sistema más extendido y clásico. Estas láminas impermeabilizantes están compuestas por sustancias bituminosas derivadas del asfalto como el oxiasfalto o el betún que, por aplicación directa de calor (soplete) quedan adheridas al sustento evadiendo infiltraciones.
Entre sus virtudes recalca su increíble durabilidad; aunque es una satisfacción costosa y muy poco maleable. La colocación de sus rollos negros es muy dificultosa y el material es muy poco fuerte a la insolación, por lo cual resulta primordial el revestimiento de su área con una exclusiva cubierta de custodia (suelo cerámico, por ejemplo) lo que encarece por el momento más el sistema. Además, como resultado de la insolación, el material es susceptible de perder su aptitud de flexibilidad, logrando desprenderse del sustento cuando este se dilata.


2. Caucho clorado o clorocaucho 

El caucho es un material impermeabilizante conformado por copolímeros sintéticos. En base acuosa acostumbra aplicarse para la impermeabilización de terrazas en casas, por ser una alternativa económica. Más allá de ello, hay que tomar en cuenta que el primordial inconveniente del caucho clorado es que requiere cierto cuidado para sostener sus características aislantes. De hecho, se sugiere utilizar una cubierta de revestimientos protectores y repintar las superficies tratadas al clorocaucho cada dos años.

Esta pintura impermeabilizante se seca con el pasar de los años y su exposición a la intemperie, lo que termina por agrietarla y romperla. Este aspecto tiene secuelas negativas tanto a nivel atractivo como técnico, ya que con su rotura pierda la propiedad impermeabilizante.


3. Láminas de EPDM (Etileno Propileno Dieno Monómero)




Su aplicación es en frio y, en contraste con las láminas bituminosas, su material de caucho resulta más fuerte a la intemperie y a los rayos UV, por lo cual no requieren ningún tipo de custodia agregada. Además hablamos de un sistema de enorme durabilidad y calidad. Más allá de todo ello, es además el sistema de impermeabilización más costoso de todos los aquí citados, por lo cual resulta complicado de asumir en varios contextos. Además su aplicación es dificultosa y requiere un prominente nivel de capacitación.



4. Membrana líquida

Llegó el momento de hablar del material principal en nuestro artículo: Las membranas líquidas. De distintas creaciones, estas resoluciones tienen algunos puntos parecidos con las pinturas al clorocaucho, como su aplicación in situ, ligera y simple (por pintado). Como aspecto diferencial, estas membranas se crean como resultado de su secado. Precisamente, el ingrediente de esta pintura polimeriza dando lugar a un revestimiento elástico (membrana líquida) que se adhiere al sustento formando una cubierta impermeabilizante de alta calidad. Este revestimiento es de un espesor más grande y posee mayor flexibilidad que el del clorocaucho con lo que resulta la preferible satisfacción calidad-precio para la impermeabilización de cubiertas.

Además, las membranas líquidas tienen la posibilidad de llegar a tener características termoreflectantes, con lo que contribuyen a limitar las ganancias de calor en el interior de los inmuebles. De esta manera, se tienen la posibilidad de hallar destacables ahorros en el consumo de energía (aparatos de refrigeración), una menor contaminación (emisión de CO2) y una optimización del confort térmico en el interior.

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