La Revolución Gasífera Norteamericana


Estados Unidos se convierte en el mayor exportador de crudo en el mundo

El interés por el gas natural en los Estados Unidos inició mucho antes de la mitad del siglo XIX, los indios ya tenían conocimiento sobre el petróleo y lo utilizaban para sus actividades diarias. No fue hasta la llegada de los primeros exploradores europeos quienes observaron filtraciones de gas y petróleo en tierras americanas al oeste de Pensilvania y Nueva York.

La producción petrolera se ha incrementado exponencialmente en las últimas cuatro décadas y es actualmente el primer país productor de dicha energía, los datos arrojados por la Agencia Internacional de la Energía, así lo demuestran. Sin embargo, la producción de gas natural ha disminuido a lo largo de estos 40 años, pero la US Energy Information Administration (EIA) afirma que de seguir con el ritmo de producción actual y mantenerse dentro de los mismos parámetros de consumo, los Estados Unidos tendrían asegurados 100 años de provisión de gas natural.


La abundancia en las reservas de gas natural ha cambiado el consumo de energía en los medios de transporte. Actualmente en las carreteras estadounidenses hay ocho millones de camiones de carga mediana y pesada que consumen tres millones de barriles de petróleo por día - aproximadamente el 15 por ciento del consumo total de petróleo estadounidense-. United Parcel Services (UPS), una de las empresa de transporte más grande de Estados Unidos, está introduciendo el cambio del 30 por ciento de la flota de camiones de motores diesel a gas para el 2020. Este mismo esfuerzo de cambio sucede en barcos, centrales eléctricas, plantas petroquímicas y sistemas de calefacción doméstica e industrial; dejando atrás unos cuantos millones de barriles de petróleo por día a finales de la década.

Debido a que las reservas de gas natural  estadounidense son formidables y la energía mucho más económica en los estados unidos, la factura energética va a ser mucho menor en todo el país. Actualmente el gas natural está sustituyendo las energías más “impuras” como el petróleo o el carbono. 

Geopolíticamente Norteamérica importa cada vez menos energía de otros países y poco a poco se ha vuelto más independiente a la hora de tomar decisiones en el escenario internacional. 
Estudiosos tanto conservadores como liberales, Thomas Freedman y Joseph Stiglitz por ejemplo, están de acuerdo que el auge energético norteamericano es el principal logro económico y social de los estados unidos luego del desarrollo del internet en los años 90.

La 5ta Reserva de Gas Natural más grande del mundo


Aunque Estados Unidos lidera el mundo en la producción de gas natural, solo ocupa el quinto lugar en reservas probadas de gas natural, detrás de Rusia, Irán, Qatar y Turkmenistán.

Las reservas probadas de gas del país han aumentado de manera constante desde 1999, con la expansión de las actividades de exploración y desarrollo en sus formaciones de esquisto.


Las reservas probadas de gas natural en los Estados Unidos continúan aumentando a niveles récord. Ahora tienen unos 360Tcf de gas probado en el suelo, que se puede recuperar en las condiciones actuales del mercado, que experimentan aumentos de 5-8% por año. Impulsados por la lutita Marcellus en la cuenca de los Apalaches, Pensilvania y Virginia Occidental registraron las mayores ganancias, con los totales de reservas estatales más que cuadruplicadas desde 2010. De hecho, Pensilvania y Virginia Occidental han representado aproximadamente el 60% de las nuevas reservas de gas de los EE. UU desde 2008, aunque la gigante Texas continúa conectada, aumentando sus reservas en un 20% desde entonces.

A pesar de décadas de extracción y uso, el tamaño estimado del recurso de gas natural de EE. UU. Ha aumentado constantemente desde la década de 1990, en gran medida impulsado por la mayor viabilidad de extraer gas de los depósitos no convencionales.

El gas natural no convencional, que incluye gas de esquisto, gas hermético, metano de lecho de carbón e hidratos de metano, ha sido más difícil y costoso de explotar que los depósitos convencionales, hasta hace poco. Tales fuentes podrían ayudar a cerrar la creciente brecha entre la producción interna y el consumo en los Estados Unidos, pero presentan mayores desafíos ambientales en su producción.

La protección del medioambiente es importante, y obedeciendo directrices del presidente Obama, se han puesto en marcha programas para reducir las emisiones de CO2, que, de hecho, están ya decreciendo: hoy son un 5% inferiores a las de 2005. Es asertivo pensar que Estados Unidos cumplirá sus objetivos de recorte de emisiones en un 17% en 2020, por debajo de los niveles del 2005.

Norteamérica ha sido -es- líder en crecimiento económico, y también fue uno de los peores enemigos de la protección del medioambiente. Pero con el presidente Clinton esto  empezó a cambiar para mejor, con fuerte impulso del vicepresidente Al Gore. Barack Obama culminó esta tarea e inició una nueva era de crecimiento económico y protección al medioambiente, dando ejemplo al resto del mundo.

Para conocer los detalles de la comercionalizaciòn del gas natural en los Estados Unidos visita nuestra entrada dedicada a ello aquí.

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