Sistemas de impermeabilización de fachadas





Hay diferentes razones por las cuales que se puede rehabilitar una fachada, desde los puramente estéticos hasta algunos más funcionales. Una de las razones por las que se rehabilita una fachada es conseguir su impermeabilización, un proceso que evita la entrada de humedades y deterioros en el interior de las viviendas. En climas húmedos o con precipitaciones abundantes, es importante conseguir un nivel de impermeabilización adecuado y así mejorar su habitabilidad. La impermeabilización de la fachada de tu casa te ayuda a evitar daños en los acabados que después puede salir muy caro reparar.

Antes de todo, un impermeabilizante es un material que tiene propiedades protectoras contra el paso del agua y la formación de humedad en los techos y paredes. Su función principal es prolongar la vida útil de cualquier construcción. Cuando hablamos de impermeabilizar nos referimos a la aplicación de este producto sobre la construcción que tiene contacto con el agua y humedad.

El impermeabilizante puedes aplicarlo sobre cualquier material como concreto, yeso, mármol artificial, cemento, ladrillo, etcétera. Hoy día existen impermeabilizantes denominados “inteligentes“, pues no requieren una tela de refuerzo y contienen moléculas que se acoplan a cualquier superficie, diluyéndolos sin perder sus bondades.


Al impermeabilizar cualquier construcción se protege contra la intemperie, el sol, el aire y la lluvia, así como del deterioro natural que sufre por el paso del tiempo. Además, mantienen los lugares y ambientes libres de moho y humedad. Para lograr una buena protección, en el mercado existe una  amplia gama de productos para todos los presupuestos y necesidades.
La elección de uno u otro tipo va a depender del momento en el que se realice y del material y fachada a tratar. Su objetivo principal es el de impedir que entre agua al interior del soporte y a la vivienda, pero además deben dejar entrar el vapor de agua para evitar que aparezcan condensaciones, moho o deterioro de interiores en general. Podemos categorizar los siguientes sistemas según sus características y objetivos:
  • Materiales hidrófugos: Actúan penetrando en el interior del soporte y creando una barrera impermeable formada por siliconas. Se indican para soportes porosos como piedra, ladrillo o mortero.
  • Productos mineralizantes: Una vez que se aplican penetran en la fachada y generan una reacción química que provoca que se cristalicen los minerales del soporte y se forme una barrera impermeable en su interior.
  • Recubrimientos impermeabilizantes: Se crea una película superficial en el exterior de la fachada que la vuelve impermeable y elástica.  Estos productos llevan materiales polímeros y poliuretanos y se aplican mediante añadiendo distintas capas hasta conseguir el nivel de impermeabilización que se busca.
  • Pinturas acrílicas y vinílicas: Compuestas por resinas sintéticas que consiguen impermeabilizar el soporte sobre el que se aplican. Tienen excelentes propiedades ante los fenómenos meteorológicos.  Pueden incorporar otros aditivos que les proporcionan, por ejemplo, resistencia a los mohos o capacidades lavables.  Además vienen en una gran variedad de colores.
  • Pinturas a la cal: Proporcionan un acabado mate y poroso y consiguen impermeabilizar la fachada conservando su aspecto tradicional.
  • Sistemas elásticos: Después de aplicarlos crean una membrana impermeable y elástica sobre la fachada, y se suelen utilizar también en cubiertas o piscinas. Se usan con sistemas de armado e incrementan la resistencia de todo el conjunto.

También existen otros productos que consiguen esa impermeabilización, como morteros flexibles a base de ligantes hidráulicos o resinas sintéticas o aditivos impermeabilizantes para morteros, cementos y hormigones.


La vida útil estimada de los impermeabilizantes varía de acuerdo con el producto. Los hay con una duración de tres hasta 20 años, su permanencia depende de la dureza, textura y desgaste de la superficie, de la frecuencia de empleo y tipo de corrosivos al cual se está expuesto en donde se aplica.


La impermeabilización de fachadas nueva o re-impermeabilización de las mismas requiere un producto de altas prestaciones que tenga excelente adherencia y elasticidad además de una resistencia a la formación de algas y moho. Este evitará filtraciones de agua y manchas de fluorescencia.

Al momento de elegir un método para impermeabilizar y sellar se recomienda considerar: la durabilidad, protección, adherencia, resistencia en áreas contenedoras de agua y a la exposición de los rayos UV e intemperie, la firmeza para soportar estructuras con movimientos de diversa intensidad, la flexibilidad para aplicarse sobre cualquier superficie, el bajo mantenimiento, la protección del ambiente, la alta elasticidad y secado rápido, resistencia a la corrosión y el acabado estético.

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