¿Cuál es la opción más adecuada al sustituir la luna de nuestro vehículo?



El cristal de nuestro vehículo, sobre todo el parabrisas, no es una simple superficie de vidrio; si no que forma parte de la estructura de la carrocería y tiene una incidencia directa sobre la seguridad activa.


Los parabrisas de millones de vehículos soportan con más o menos dignidad los excrementos de paloma, pero, sin que muchos conductores lo noten, cumplen otras cuantas funciones fundamentales en el coche, hasta el punto de que la seguridaddepende de ellos en buena medida.

Los parabrisas laminados actuales, por ejemplo, aportan hasta el 30% de la resistencia estructural del vehículo y en caso de vuelco resultan primordiales para evitar el aplastamiento inmediato del techo. También resisten la gran presión que el airbag del acompañante ejerce sobre ellos en caso de desplegarse, aparte de que influyen decisivamente en la capacidad aerodinámica del vehículo.


Otras tareas del parabrisa

1. Los fabricantes de coches montan unidades cada vez más avanzadas que alojan sensores y cámaras del sistema de ayuda a la conducción ADAS, formado por la alerta de mantenimiento de carril, el control de crucero adaptativo y el sistema de mitigación de impactos. Si en un accidente se rompe el cristal, las cámaras y sensores debe desmontarse para colocarlos en el nuevo y recalibrarlos.

2. También se montan sobre el parabrisas los sensores de luz y lluvia para el funcionamiento automático de las luces y los limpiaparabrisas.

3. Otro elemento tecnológico que aporta seguridad a través del parabrisas es el Head Up Display. Este sistema proyecta información básica del coche sobre el parabrisas (velocidad, indicaciones del navegador, reconocimiento de señales…) para que el conductor pueda consultarla sin retirar la vista de la carretera.

4. Menos llamativo a la vista, pero más importante para la salud, es el hecho de que todos los parabrisas filtran más del 90% de los rayos UV para proteger los ojos y la piel de los ocupantes de las plazas delanteras. Algunos, como recuerda la empresa de sustitución de lunas Carglass, ofrecen incluso también protección térmica gracias a la lámina transparente de óxidos metálicos que integran. Su función es reflejar la radiación infrarroja, de modo que el habitáculo recibe menos calor.

Como información adicional para personas que necesiten la protección de un coche blindado, también se fabrican los parabrisas a prueba de balas. No es lo común, pero existen. Tienen espesores de entre 25 y 80 milímetros, capaces estos de resistir el impacto de proyectiles de gran calibre. Llegado el caso, el espacio del parabrisas se puede emplear como salida de emergencia: unas detonaciones hacen que este salga despedido para que los ocupantes abandonen el vehículo por el hueco recién creado.

5. El aislamiento acústico que ofrecen algunos parabrisas se traduce en una mejor concentración al volante y en mayor comodidad para el conductor y los pasajeros. Un laminado especial (no disponible en todos los modelos) reduce el nivel de ruido en el habitáculo hasta en un 30%, lo que permite conversar con menor esfuerzo. Además, limita los zumbidos de las frecuencias bajas, el ruido aerodinámico (frecuencias altas) y el ruido de la lluvia.


6. Más comodidades, en este caso para el invierno. El parabrisas térmico puede calefactarse para acelerar el proceso de desempañado y deshielo, sin que el conductor necesite utilizar una rasqueta. Una malla de hilos integrados en el cristal se encarga de transmitir el calor.



Sustituir Luna de Coches


Cristales originales, de primer equipo, de calidad equivalente… ¿cuál es la opción más adecuada al sustituir la luna de nuestro vehículo?


Para su homologación, los parabrisas superan una serie de pruebas y ensayos muy rigurosos; que, en el caso de la Unión Europea, están regulados por la Directiva 92/22/CEE y la actualizada 2001/92. 

Según las especificaciones generales de esta normativa, todos los vidrios, especialmente los parabrisas, deben cumplir una serie de requisitos: 

„ Reducir al máximo las lesiones a los ocupantes en caso de rotura.

„ Soportar los esfuerzos y tensiones producidos durante la conducción.

„ Soportar las agresiones de productos químicos.

„ Presentar una transparencia determinada que permita la visión perfecta, sin distorsionar objetos ni confundir los colores.

„ En caso de rotura de la luna parabrisas, el conductor debe seguir viendo con suficiente claridad. 


Para garantizar que los vidrios utilizados cumplen con los preceptos de seguridad activa y pasiva requeridos, deben realizarse una serie de pruebas y ensayos establecidos por el Reglamento nº 43, directiva 92/22 CEE.


Además, esta fundamental función de seguridad ha evolucionado de la mano de la tecnología hasta tener la capacidad de filtrar los rayos solares, evitar la creación de vaho, incorporar antenas de radio o de telefonía, detectar la lluvia para activar los limpiaparabrisas, asistir a la conducción mediante la sobreimpresión de determinadas coordenadas, etc.

 Así pues, en caso de sustitución de la luna de nuestro vehículo, lo más aconsejable es contar con el asesoramiento de un profesional especializado. Pero, en algunas ocasiones, este especialista nos ofrecerá diferentes alternativas relacionadas con el proceso de fabricación y de homologación del parabrisas. 

Alternativas que causan controversia en el mercado y que difícilmente se nos aclararán fuera del entorno de los talleres especialistas en la reparación y sustitución de lunas. 


¿Cuáles son las diferentes tipologías de lunas del mercado y en qué se diferencian? 



En nuestra calidad de usuarios de vehículos, es muy importante que dispongamos de la información básica para tomar una correcta decisión en caso que nos veamos obligados a sustituir la luna de nuestro automóvil. Para ello,  entendemos que el primer paso para facilitar al lector esta decisión es clarificar las distintas opciones, exponiendo sus diferencias. Con este objetivo proponemos a continuación un recorrido por las diferentes alternativas disponibles en el mercado.


Recambio “DE PRIMER EQUIPO”


 Cuando una marca de automóviles diseña un vehículo, selecciona determinados proveedores de faros, lunas etc., en función del precio, de su capacidad tecnológica, de su control de calidad y de su capacidad de fabricación. Estos proveedores son los denominados “fabricantes de equipo original” (OEM: Original Equipment Manufacturer). En este proceso, el fabricante de equipo original entrega una parte de su fabricación de parabrisas a la planta de montaje del fabricante de vehículos y reserva el resto para la distribución a los talleres
Así pues, el fabricante del vehículo recibe su stock de lunas con su logo serigrafiado junto a una serie de indicadores en el vértice inferior del parabrisas. Ésta es la denominada “luna original” o de “primer equipo”. Es decir, aquella que el vehículo monta cuando sale de la cadena de montaje.

Recambio ORIGINAL (OE) o de CALIDAD EQUIVALENTE




Como puede deducirse del párrafo anterior, el “recambio original” o “de calidad equivalente” presenta idénticas especificaciones técnicas que el suministrado al fabricante del automóvil. Por tanto, no existe ninguna diferencia evidente entre una luna de “primer equipo” y otra de “recambio original” o “calidad equivalente”. 

Así como tampoco existe diferencia entre aquellas lunas consideradas como “de recambio equivalente”; que, aunque no sean producidas por el fabricante que provee a la cadena de montaje del vehículo o proveía mientras el coche estaba en producción, estos desarrollos de “calidad equivalente” sí se ajustan a unos parámetros de calidad y control idénticos a los del primer equipo; ya que, en si mismo, son realizados por fabricantes homologados por el primer equipo en la confección de muchos otros desarrollos de vidrio automotriz. 

En realidad, lo único que las distingue es que el logo o nombre del fabricante del vehículo no aparece en la mencionada impresión. 



En resumen, además de ser productos tecnológicamente avanzados, las lunas de los actuales vehículos forman parte de la estructura de nuestro automóvil y son un elemento fundamental en la seguridad de los ocupantes. Cuando sustituimos la luna de nuestro vehículo, no es suficiente con exigir un adecuado nivel estético. El parabrisas debe ajustarse a las especificaciones establecidas por el fabricante del automóvil, ya que son éstas las que nos garantizan el máximo nivel de seguridad de los ocupantes.

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