“Lo que más acojona es olvidar que la vida es acojonante“. Y que no se nos olvide. Este es el lema de la nueva campaña de Navidad de Campofrío. Si todos los años el anuncio de Campofrío es el anuncio más esperado, el anuncio con el que esperas o reír o llorar, el anuncio que quieres que te remueva, el de este año supera todos los vistos hasta el momento. “Vivir es acojonante” porque “por muy zurullo que sea el día de hoy, mañana puede ser mejor”, palabra de Candela Peña, una de las protagonistas del anuncio de Navidad de Campofrío.

Hoy se ha presentado el anuncio de Navidad de Campofrío de la mano de Edu Soto y de parte de los protagonistas de dicha campaña: Karra Elejalde, El Cejas, Belén Cuesta, Candela Peña, Carlos Areces y el padre de este nuevo spot, Javier Portillo, director de marketing de Campofrío. Una rueda de prensa donde todo el mensaje ha sido eso, que no se nos olvide que vivir es acojonante, que hay que huir de la pena, que merece la pena vivirla y que pese a las piedras que te encuentras siempre se pueden superar y seguir viviendo al máximo.

Y es que llevamos unos años viviendo demasiadas piedras, coronavirus, el volcán, los miedos, el apagón, los precios, el futuro… Dan ganas de apagar e irse. Y eso es lo que le ocurre a Karra Elejalde, quien lleva el peso de todo el anuncio, durante el spot. Un Jeckyll a Mr. Hyde en la campaña, pero no en la vida real. “Es cierto, la vida no es un lugar seguro. Si la vida fuera todo very nice estaríamos aburridos de vivirla. Acojonante tiene que ser la aventura de vivir. el miedo más gordo que he pasado es un familiar que cogió el covid, se confinaron y que gracias a Dios se recuperaron, y pasé miedo. Claro, que paso miedo, pero yo no soy como el que se ve en el anuncio”, ha asegurado Karra Elejalde durante la presentación.

“Campofrío es una metáfora del disfrute y, como cada Navidad, identifica a ese enemigo que impide que disfrutemos de la vida para reenfocarlo hacia el optimismo y la superación”, explica Javier Portillo.. En esta ocasión, la campaña apunta a los temores que se han agudizado en el contexto actual y que nos paralizan “para animarnos a seguir adelante, apelando a nuestra capacidad para sobreponernos“.

¿Y qué se ve en el anuncio? Pues eso, alguien con mucho miedo a vivir. “Acojonados” es la palabra que marca el inicio del spot. “Sabías que en un abrazo puede haber más gérmenes que en una alcantarilla. Así que decidí que nunca más me dieran un abrazo (…) Ducharse todos los días no es bueno. Se te queda el cuerpo desprotegido. Pues ya no me ducho más (…) Se vuelve a salir y vuelven los riesgos. ¿Y si te roban un riñón? Asi que ya no salgo (…) Y lo peor, la tecnología nos escucha. Así que he decidido desconectarme del mundo (…) ¿Salir de vacaciones? ¿Para que te ocupen la casa? ¡Qué dices! (…) La comida que te encanta está ahí para tentarte. ¿Reír? ¿Y las arrugas? (…) Y el megavatio hora, te deja tieso. Así que he decidido quitarme de todo. No voy a celebrar la Navidad, no sea que de un alegrón la palme. En resumen, vivir acojonados.

Pero hay un momento, un instante, el instante. Karra Elejalde, en el búnker de su hogar, enciende la televisión y allí está el volcán de La Palma y ahí está una mujer que entre lágrimas describe la destrucción y el dolor que está suponiendo la erupción del volcán de La Palma, pero… pero que quiere vivir, que no se rinde, que va a seguir luchando, pese a haber perdido su casa, pese a haberlo perdido todo. Y las lágrimas de Karra Elejalde traspasan la pantalla y son las lágrimas de todo. Si ella con esa piedra quiere vivir la vida, ¿quiénes somos nosotros para no vivirla?

“Un volcán construye al mismo tiempo que destruye. Mis viñas están en ceniza volcánica. Forma parte de lo que somos, ésta es nuestra casa. Me siento muy orgullosa de cómo nos cuidamos. Son 6.000 personas fuera de casa. Quien tiene un lugar que ofrecer, lo ha ofrecido. He sentido miedo, pero también el impulso de continuar porque quiero, porque creo que es importante y porque la vida sigue”, es la protagonista desconocida de esta historia, pero la más necesaria. Es Vicky, una agricultora de La Palma, que ha perdido todo, pero que no desfallece, que quiere vivir con lo bueno y con lo malo.

“Hace un par de años recibimos un sopapo social en forma de virus que nos dejó secos. ¡Jodó! Cambió todo. ¿Sabias que el sol mejora la salud? Socializar te viene bien. Así que he vuelto a compartir, he vuelto a la ducha, han vuelto los amigos que siempre están para recoger los pedazos (…) Me he mandado un mensaje a mí mismo para que vuelva a creer en las personas. Pero hay algo que no se me va. Lo que más acojona es olvidar es que la vida es acojonante“. Y Karra Elejalde y todos los demás volvieron a vivir porque “vivir es acojonante”. Y de fondo, de música, el paso de Semana Santa A la Gloria, que encaja a la perfección para esa caída y esa resurrección que la nueva campaña de Campofrío quiere mostrar.

“Acojonados”, una idea original de las directoras creativas Mónica Moro y Raquel Martínez, está dirigida por Icíar Bollaín. Con un equipo de producción de más de 150 profesionales y la participación de 75 extras de figuración y actores secundarios de una compañía teatral, la película se rodó en diferentes localizaciones de la Comunidad de Madrid – La Bolsa, Puente de la Reina, Madrid Río, barrio de Orcasitas, colonia amarilla de Legazpi, sala Mirandello y El Escorial-.

“Esta es nuestra 10 más una campaña de Campofrío“, ha explicado una de las creativas encargadas del anuncio. “Siempre pensamos igual: ¿cuál es el enemigo del disfrute? Lo que nos hace que no seamos realmente nosotros, lo que no nos deja vivir como queremos. Lo que trabajamos mucho fue cómo contarlo. Fue un ejercicio de representarnos a todos. La figura de Karra es una representación de que podíamos ser todos. La vida no es un lugar seguro y lo que hemos hecho acumular todos esos miedos en una sola persona. Y luego el fenómeno de La Palma que nos tenía muy obsesionadas. Y el personaje de Vicky, la agricultora de La Palma, y que fuera ella hablando con su verdad darnos un punto de vista de cómo lo viven. Y es esa verdad, que le sale de dentro, de seguir tirando hacia delante porque no le queda más remedio y porque realmente lo necesita. Y eso es lo que hace que Karra, que el personaje se dé cuenta que eso es una verdad y que sube después de escuchar a estas personas que son un ejemplo de fortaleza“, ha añadido.

Porque sin ser el personaje famoso, es la historia de Vicky, son sus palabras las que cambian por completo el anuncio y le dan la vuelta de arriba a abajo. De no querer vivir, de vivir con todos los miedos, a decir, ‘ahora hay que vivir’. Porque si Vicky puede y quiere, todos podemos. “Es una luchadora, es una tipa increíble y está muy agradecida de los mensajes positivos”, ha explicado una de las creativas.

Pero la campaña de Navidad de Campofrío no es sólo su anuncio, que sería suficiente, la campaña incluye una página web viviresacaojonante.es en la que se proponen retos, retos para superar cuando las piedras hacen que te caigas y necesitas volver a sentir y volver a ser consciente de que vivir es acojonante, y que no se puede vivir acojonados. Que no se pueden perder los abrazos, que no se pueden perder a los amigos, que no se puede dejar de celebrar la Navidad porque “la vida en sí es acojonante”, ha asegurado Darko Peric, también protagonista del anuncio con un gran guiño a La casa de papel, pero que hoy no ha podido estar en la presentación.

“Simplemente que viváis de una forma acojonante. Los que estamos aquí lo hacemos. Nos gusta vivir de forma acojonante”, palabra de Edu Soto.

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