Sin mascarillas en el exterior. En menos de una semana los españoles volveremos a prescindir de esta medida preventiva al aire libre. “Rectificar es de sabios”, apunta Manuel Franco, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas). A lo que Jesús Molina Cabrillana, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph), añade que “toca ya quitarla porque se ha visto que no ha sido una medida de contención en la sexta ola. Ya dijimos que no tenía sentido volver a usarlas en el exterior”.

Carolina Darias, ministra de Sanidad, anunció ayer que el próximo lunes tendrá lugar un Consejo Interterritorial para comunicar a las autonomías la decisión de levantar la obligatoriedad de la mascarilla en el exterior. Al día siguiente, el martes, en el Consejo de ministros se redactará la norma en forma de real decreto que corregirá al del 22 de diciembre de 2021 y que, “si todo va bien”, entrará en vigor dos días después, el 10 de febrero, una vez sea publicada en el BOE. Todo ello después de una ‘absurda’ prórroga el pasado 1 de febrero.

En el último pleno autonómico sanitario, celebrado el miércoles de esta semana, varias comunidades pusieron sobre la mesa el debate del uso o no de la mascarilla en exteriores. La Comunidad de Madrid reiteró la necesidad de levantar la obligatoriedad de su empleo al aire libre. A ella se unían Galicia, Castilla-La Mancha, Castilla y León. Por otro lado, Cantabria, La Rioja y Andalucía se pronunciaron en contra.

Desde el 22 de diciembre hasta hoy ha habido 4.629.558 contagios oficiales y 5.298 fallecidos. Los expertos subrayan que “esta medida nunca tuvo sentido y sólo sirvió para poner de manifiesto que estábamos en una situación de alta transmisión“. En este sentido, Molina Cabrillana recuerda que “todavía estamos en la misma situación. Por lo que hay que recordar que debemos poner el foco en los interiores, que es donde se producen los brotes”.

Franco espera que se vuelva a la norma de junio, “dejar de usarlas en exteriores ayuda a paliar el hartazgo general de la ciudadanía, le da un punto de descanso. Sabemos que donde se dan los contagios es en los lugares cerrados, mal ventilados y con alta ocupación”.

Norma de ida y vuelta

La primera norma que hizo obligatorio el uso de mascarillas fue el Real Decreto Ley 21/2020, publicado el 9 de junio de 2020 y pocas semanas después se ‘enmendaba’ la ley con otro Real Decreto-ley 13/2021, de 24 de junio. Y de nuevo se usó la misma fórmula para volver a obligar su uso en exteriores el pasado diciembre.

La primera vez que se relajó el uso de la medida al aire libre fue antes de la quinta ola, en el mes de junio. Entonces, se legisló que no fuera necesaria en espacios exteriores, siempre que se mantenga una distancia con otras personas de al menos 1,5 metros (salvo que sean convivientes). “Esto es usar el sentido común: en situaciones de alta transmisión del virus [seguimos cuadruplicando el riesgo máximo del semáforo con una incidencia a 14 días por 100.000 habitantes de 2.299,44 casos] ya sea interiores o exteriores en los que haya aglomeraciones se precisa el uso de mascarillas”, apunta Molina Cabrillana.

En aquel momento, la titular de Sanidad explicaba que “solamente hemos eliminado la obligación de mascarilla en aquellas (situaciones) donde sabemos que hay menos riesgo de transmisión”. Pero esas mismas circunstancias fueron las que argumentaron en el mes de diciembre para recuperarla en exteriores. En diciembre aludió de pasada que existían estudios científicos en los que apoyaban su decisión.

Así, uno de los informes de Sanidad sobre la Transmisión de SARS-CoV-2 que tiene alojado en la web, como documentos técnicos, “el riesgo de esta transmisión aumenta en la distancia corta, en entornos cerrados y concurridos, especialmente mal ventilados, y si se realizan actividades que aumenten la generación de aerosoles como hacer ejercicio físico, hablar alto, gritar o cantar”.

Antes de este informe recopilatorio de julio de 2021, en marzo se publicaba otro, Efectividad de las medidas preventivas para el control de la transmisión, en el que se diferencia entre sitios cerrados y abiertos, pero se remarca que resulta posible la transmisión en exteriores. ¿Cuándo? Los técnicos en esta ocasión detallan los siguientes supuestos: “En estos espacios también se debe llevar mascarilla y guardar distancia interpersonal, ya que, aunque el riesgo de transmisión se reduce considerablemente en el exterior, también se han producido contagios y brotes en reuniones al aire libre. Estos han ocurrido, especialmente en eventos como las fiestas patronales y celebraciones de bodas o cumpleaños en exteriores donde la mayoría de las personas no llevaban mascarillas”.

España forma parte de los pocos países que no se ha mostrado laxo en el uso de la mascarilla. Además de la obligatoriedad de empleo en interiores, con la salvedad de la hostelería, también en los transportes públicos, aquí se emplea en los eventos al aire libre, en estadios de fútbol y conciertos, y en toda situación que implique que en exteriores no se pueda guardar la distancia de metro y medio. Además, en nuestro país, los escolares de seis años en adelante usan la mascarilla durante el tiempo que permanecen en clase desde el curso del año pasado.

Looks like you have blocked notifications!