Vicente Fernández murió. El ídolo de la música ranchera falleció en un hospital de Guadalajara, en su natal estado de Jalisco. Tenía 81 años.

“En Paz Descanse Sr. Vicente Fernández. Lamentamos comunicarles su deceso el día domingo 12 de diciembre a las 6:15 am”, confirmó su familia en un mensaje en su cuenta de Instagram.

“Fue un honor y un gran orgullo compartir con todos una gran trayectoria de música y darlo todo por su público. Gracias por seguir aplaudiendo, gracias por seguir cantando”, añadieron.

El célebre cantante mexicano llevaba más de cuatro meses internado en el Hospital Country 2000, luego de sufrir una caída en su rancho Los 3 Potrillos el 6 de agosto, en la que se lesionó las vértebras cervicales al golpearse contra el buró de su cuarto.

Lo sometieron a una cirugía para tratar el traumatismo raquimedular en la columna que le generó el accidente y estuvo internado en la sala de terapia intensiva del hospital hasta inicios de octubre. Luego, salió de cuidados intensivos al presentar una leve mejoría, pero lo tuvieron que reingresar tras sufrir una recaída a finales de noviembre por la que requirió apoyo respiratorio.

Sobrevivió a un cáncer de próstata en 2002; diez años más tarde le extirparon un tumor en el hígado; una trombosis en 2013 afectó su voz; y en 2015 lo sometieron a una cirugía para extraerle tres hernias abdominales.

Su hijo Vicente Fernández Jr. dijo el viernes que su papá estaba “delicado y en un momento crítico”, en una entrevista que ofreció a medios afuera del hospital para desmentir rumores de que ya había fallecido, cuando se especulaba acerca de su estado de salud.

Recibió el último adiós de sus fanáticos el domingo por la tarde en la Arena VFG, al lado de su rancho Los tres potrillos. Su cuerpo ingresó al recinto entre aplausos y ovaciones mientras sonaba ‘El Rey’.

Vicente Fernández Gómez nació en Huentitán El Alto, Jalisco, en 1940, hijo del ranchero Ramón Fernández Barba y de Paula Gómez, quien se dedicó a las labores del hogar. En entrevistas solía contar que el momento que definió su vocación sucedió a los 8 años cuando le regalaron una guitarra y, sin recibir lecciones, aprendió a tocarla rápidamente.  

Así se fue deteriorando la salud de Vicente Fernández en los últimos meses

Seis años después, en 1954, debutó en un certamen amateur en Guadalajara donde ganó el primer lugar. Desde ese momento no paró de cantar en restaurantes, bodas y bautizos, mientras perfeccionaba su arte. Además fue albañil, pintor, mesonero y cantinero para ayudar a su familia que vivía en la pobreza luego de una serie de reveses financieros.

Sin embargo, Chente inició su carrera artística más formal en 1960, cuando actuó en La calandria musical, un programa de televisión muy exitoso que se transmitía en Guadalajara. Poco después se mudó a Ciudad de México, donde consiguió la consagración en la década de los 60.

Pero no todo fue fácil. A inicios de 1963 murió su madre de cáncer y ese mismo año se casó con María del Refugio Cuquita Abarca Villaseñor, su vecina de Guadalajara. La pareja tuvo cuatro hijos: Vicente, Gerardo, Alejandro y Alejandra.

“Nunca pensé en fracasar, siempre pensé en llegar más alto, lo único que me duele es que mi madre se murió con la ilusión de una casa propia y mi padre con la idea de tener mucho ganado y no se lo pude dar. Ahora, cuando veo esta casa y este rancho no aguanto, se me mojan los ojos”, confesó en una entrevista con la revista Quién en 2016. 

Con sus grandes interpretaciones Vicente Fernández se apoderó de los palenques

Aunque Fernández comenzó a tener un éxito moderado, porque tocaba con los grupos de mariachi más conocidos de México, como el Mariachi Amanecer de Pepe Mendoza y el Mariachi de José Luís Aguilar, seguía cantando en restaurantes y los sellos disqueros no lo contrataban. 

Sin embargo, todo cambió en abril de 1966 con el fallecimiento de Javier Solís, otro astro de la música ranchera que dejó huérfanos a todos sus fanáticos. Era el momento propicio para el nacimiento de otra estrella, así que ese año Fernández firmó su contrato con CBS México.

En el verano de 1966 grabó sus primeros éxitos como Tu camino y el mío, Perdóname y Cantina del barrio. Y en los años siguientes lanzó una serie de álbumes con ventas importantes como Soy de abajo, Ni en defensa propia y Palabra de rey.

Siempre he dicho que no hay grandes compositores, sino grandes canciones”

Vicente fernández el rey de las rancheras

En el escenario, luego del clímax de sus largas presentaciones, le gustaba repetir: “Mientras ustedes no dejen de aplaudir, su Chente no deja de cantar”.

En paralelo comenzó a cultivar una prolífica carrera actoral que se inició en 1972 con Tacos al carbón y que lo llevó a participar en más de 30 filmes, entre los que se destacan Tu camino y el mío, La ley del monte y El tahúr, entre muchos otros.

Fernández era devoto de sus ídolos de infancia como Pedro Infante y Jorge Negrete, cantantes y actores que forjaron el estereotipo de los galanes de la música ranchera. Así que deseaba fervientemente conseguir un gran éxito que lo inmortalizara a nivel internacional.

Vicente Fernández: una carrera llena de premios y más de 75 millones de discos vendidos

Ese momento llegó en 1976, cuando grabó Volver, volver, del compositor Fernando Z. Maldonado, una canción que se convirtió en un himno que rompió todos los récords de ventas y sonaba en todas las radios de América Latina. 

“Siempre he dicho que no hay grandes compositores, sino grandes canciones”, afirmó el intérprete en una entrevista de su web oficial. “Y nunca he dicho que soy compositor. Es un trabajo muy difícil, sin embargo, algunas ideas e inspiraciones me han llegado y cuando eso sucede, corro a tomar una pluma y escribir unas cuantas frases”, agregó.

Grabó más de 100 álbumes y 300 canciones. Entre ellas clásicos de la música popular mexicana como Aquí entre nos, Mujeres divinas y Por tu maldito amor

También ganó dos premios Grammy, en 2010 y 2015; cuatro Grammy Latino después de 2002 y seis premios Billboard, además de obtener una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood. La crítica especializada llegó a compararlo con Frank Sinatra por sus excepcionales dotes vocales.

“Tengo más de 100 álbumes en el mercado y he grabado más de 300 canciones que aún no se han dado a conocer. Mi vicio es cantar”, reconoció en una declaración recogida en su página oficial, donde se asegura que el astro grabó al menos 20 discos con material inédito que se dará a conocer en el futuro.

A pesar de haber alcanzado el estrellato, su carrera no estuvo exenta de polémicas. En 2013 fue investigado en España por acusaciones de lavado de dinero del narcotráfico colombiano, aunque nunca se comprobó su implicación.

También hizo comentarios homófobos, como que se negaría a recibir un trasplante de hígado si el donante era una persona homosexual, y tuvo una complicada relación con el alcohol. En 2016, en su concierto de despedida en México, llegó a decir ante más de 100,000 personas que, si se encontraba a Donald Trump, le escupiría la cara “y le voy a mentar la madre”.

En enero de este año se divulgó un video de 2017 en el que aparecía tocándole un pecho a una fanática con la que se estaba tomando una foto, lo que desató una oleada de indignación que lo llevó a pedir disculpas, mientras lloraba en una entrevista.

Su legado musical y artístico lo convierten en el último exponente de una estirpe de cantantes que forjaron la memoria colectiva de México y buena parte de América Latina con canciones de desamor, traiciones y embelesos que son coreados por millones de personas.

“Me gustaría morir donde Dios quiera recogerme, na’ más que me dé chance de arrepentirme”, dijo en una de sus últimas entrevistas.

Le sobreviven su esposa, María del Refugio Abarca Villaseñor, y sus cuatro hijos: Vicente Fernández Jr.; Alejandro Fernández Abarca; Gerardo Fernández, y Alejandra Fernández.

Devoto de la Virgen de Guadalupe, Don Chente falleció el mismo día que millones de mexicanos celebran su aparición. ¡Descanse en paz, Vicente Fernández!

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