Para ello, necesitáis realizar un abonado o, en ocasiones, un trasplante. También, es aconsejable limpiar las hojas de vez en cuando y mantener una humedad adecuada.

Puesta a punto del Helecho nido de ave o Asplenium

Si queréis poner a punto vuestro helecho nido de Ave, se recomienda primero hacerle un abonado con dos o tres barritas fertilizantes. Podéis ayudaros de un perforador para hacer el orificio en el sustrato antes de introducir las barritas.

Como este tipo de helecho se hace bastante grande, si veis que necesita un trasplante, deberéis realizarlo. En nuestro caso, lo necesitaba.

Para el trasplante, hay que colocar primero el drenaje en el fondo del contenedor y un sustrato universal.

¿Cómo saber si se trata de un buen sustrato? Un truco sencillo: este no debe oler a materia orgánica fermentándose ni a corteza de pino en proceso de fermentación. Si, por el contrario, huele de esta forma, no lo utilicéis.

A continuación, introducís el helecho y añadís más sustrato. Las raíces de este helecho son muy curiosas. Son como una especie de malla con una gran cantidad de raíces pequeñas con muchas nerviaciones.

Otro aspecto a tener en cuenta para el mantenimiento de esta planta de hojas grandes es la limpieza de sus hojas.

Todas las gotas de polvo y suciedad se pueden eliminar, simplemente, con un algodón y un poco de vinagre. Hay que pasar el algodón mojado por la hoja y quitar toda la suciedad hasta dejarlas brillantes.

El helecho debe mantener el sustrato siempre húmedo. Para eso, es muy recomendable pulverizar sus hojas a menudo.

También, podéis colocar el contenedor en un plato más grande y crear una zona para que el sustrato mantenga esa humedad. En toda la periferia, colocáis un poco de grava volcánica y tratad que siempre haya un dedo de agua en el plato.

Este agua, según vaya evaporándose, irá creando las condiciones perfectas de humedad en torno a estas hojas y, de esta forma, crecerán de forma impresionante sin arrugarse y contraerse, llegando a alcanzar un metro de longitud.

Puesta a punto de la Costilla de Adán o Monstera deliciosa

Otra planta de interior muy atractiva visualmente es la Costilla de Adán o Mostera Deliciosa.

Al igual que con la planta anterior, si veis que el contenedor le queda pequeño, tendréis que realizar un trasplante. Viendo sus raíces, queda más que claro que en nuestro caso sí lo necesita.

La Costilla de Adán no solo tiene raíces en la base. El tallo, según va entendiéndose, va creando unas raíces aéreas que se introducen en el tutor. Añadid una capa de drenaje y, a continuación, sustrato.

En la base del nuevo contenedor, junto al sustrato, introducid un poco de abono: abono de dos acciones (acción inmediata y acción prolongada en el tiempo). De esta forma, dispondrá de todos los nutrientes necesarios para que crezca de forma vigorosa.

Para realizar el trasplante de forma muy cómoda, podéis utilizar como molde el antiguo contenedor de la planta. Lo colocáis sobre el nuevo y vais echando el sustrato alrededor de él.

Al sacar el contenedor pequeño, tendréis el espacio perfecto para introducir el cepellón de la monstera. Presionáis ligeramente y ¡listo! Más sencillo imposible.

Con estos sencillos consejos, podréis disfrutar un crecimiento vigoroso y esbelto de estas decorativas plantas en el hogar.

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