Proyectar una obra sin ataduras y con identidad es la clave de esta obra que interpreta la arquitectura de Tolosa, en La Plata. “El Edificio Antika busca interpretar el sentir urbano de un barrio que quiere identificarse”, así define el concepto con el que trabajó Marcelo Bilbao, con el estudio de arquitectura y diseño que lleva su nombre.

El proyecto está formado por dos volúmenes unidos por patios, en una secuencia de generación proyectual de acceso-vivienda-patio-vivienda-patio. En total son ocho departamentos de 82 m2 de superficie, distribuidos en dos bloques.

El edificio está implantado en una zona de baja densidad, conocida como el barrio de las Mil Casas, que es considerado como uno de los primeros barrios obreros de Sudamérica.

El acceso al edificio del barrio de Tolosa, luminoso y funcional.

“Con el objetivo de interpretar esta historia trabajamos con volúmenes simples y materiales tradicionales para mejorar la relación entre ambos elementos y el diseño, en un intento de redefinir sus fronteras”, señala el arquitecto Marcelo Bilbao.

Como el terreno se encontraba entre medianeras, al diseñar el proyecto el arquitecto tuvo en cuenta dos ejes principales: la fachada y la propuesta residencial.

En primer lugar, se buscó que el impacto morfológico y volumétrico de la fachada se incorporara al barrio y potenciara sus virtudes, utilizando materiales, colores y formas comunes en el imaginario del vecindario, que permitieran mejorar la relación urbana.

Por otro lado, se determinó que la propuesta no sea solo un nuevo hábitat para el usuario sino que le brinde confort y comodidad desde la llegada al barrio.

“Esto nos permitió lograr profundidad e iluminación, relacionando el interior con el exterior, generando equilibrio y armonía para dar forma al futuro hábitat”, explica Bilbao.

La fachada del edificio de Tolosa posee parasoles de aluminio que filtran las visuales.

En línea con esta idea, la planta baja se proyectó totalmente libre. Contiene un hall principal de acceso y dos secundarios en cada bloque, con circulaciones, semicubiertos y dos patios con palmeras y otras especies vegetales.

De esta forma el usuario puede abordar el acceso a su vivienda en forma peatonal o con su vehículo.

Tipologías de los departamentos

La tipología elegida en las viviendas es la de dúplex. Se ubicaron cuatro en el primer bloque y cuatro en el segundo. Además, cada unidad residencial posee dos cocheras, con la intención de que una sea de cortesía para invitados de los propietarios.

La distribución interior de los departamentos está proyectada para potenciar los sentidos y las dimensiones.

Las unidades se desarrollan en un primer nivel con un amplio espacio social donde se ubican estar -comedor, cocina y toilette, que se continúan a través de un amplio ventanal hacia un generoso balcón con vistas a la calle o al patio.

Los espacios interiores del edificio del barrio de Tolosa son amplios y luminosos.

Estos últimos espacios están tamizados por parasoles trabajado en aluminio que cumplen una triple función: filtran las visuales del exterior hacia el interior, regulan la iluminación y generan una protección mecánica ante posibles intrusos.

El edificio se proyectó teniendo en cuenta parámetros ecológicos. Se emplearon racionalmente los materiales y de este modo se lograron estándares de confort y habitabilidad, donde el uso de artefactos de acondicionamiento mecánico es casi nulo.

Asimismo, la dimensión de los aventanamientos y aleros, sumada al estudio de la necesidad solar y de ventilación, asegura el aprovechamiento solar hasta última hora.

Este conjunto de elementos genera un excelente coeficiente de confort térmico en todo el edificio.

En la construcción, se combinaron las técnicas tradicional e industrial. Las fundaciones, vigas y columnas son de hormigón armado in situ y las losas vistas son industriales con alma de poliuretano expandido.

Una obra que interpreta la arquitectura del barrio de Tolosa, en La Plata.

En cuanto a los mampuestos, son tradicionales en ladrillos huecos cerámicos, revocados y pintados. Mientras que en las caras externas se optó por revestimiento de granulometría media.

En tanto, la conducción de fluidos agua fría-caliente es por termofusión, al igual que el gas.

Los pisos y revestimientos, en general, son de porcelanato. En los dormitorios, en cambio, se colocaron pisos flotantes.

“Buscamos generar una propuesta acorde a las necesidades de programa, donde el diseño, la materialización, el uso y el mantenimiento conjugan una composición racional y ecológica, llevando a un proyecto que resulta sustentable de principio a fin”, concluye Bilbao.

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